blogFeng Shui en casa

El feng shui es un sistema filosófico chino, que significa, respectivamente, viento y agua.

Se basa en la ocupación armónica del espacio que habitamos, con el fin de alcanzar un bienestar que nos afecte de manera tanto física como mental.

Cuando vamos a casa de alguien sabemos si estamos en un lugar cómodo o no, agradable o no, que nada tiene que ver con los lujos o pobrezas observados, en mi casa puedo tener un rincón favorito donde me siento en paz o si voy a un restaurante sé en qué mesa y en que silla me quiero sentar. Así pues, todos poseemos ciertas nociones de feng shui, de manera natural.

No obstante, existen ciertas normas básicas, que nos pueden ayudar a conseguir hacer de nuestra casa, el mejor refugio, donde sentirnos acogidos, seguros y tranquilos.

Feng Shui, organiza tu vida

Primeros pasos:

Un concepto básico del feng shui, es el “CHI” o energía vital; para los chinos, esta energía impregna todas las cosas y a todos los seres, dándole vida y actividad, y su correcta circulación propicia el equilibrio para obtener salud, bienestar y prosperidad.

Para conseguir que la energía fluya libremente por tu casa, puedes seguir alguno de estos consejos:

  • Mantén la casa limpia; la suciedad estanca la energía y no permite que esta fluya bien, por ello, este sencillo gesto supondrá un cambio de energía significativo.
  • Ordena; para que la energía se mueva, se requiere tanto de un espacio libre como la existencia de objetos en el camino. A mayor cantidad de objetos, mayor desorden y menor espacio disponible, más se ralentiza la energía hasta estancarse. Lo deseable sería poderse desplazar con ligereza por la casa sin objetos que nos estorben.
  • Retira objetos innecesarios, que no se han usado en años; el objetivo es poder simplificar nuestro entorno ya que cuantos más objetos poseemos, mayor es la energía que consumimos para conservarlos.
  • Ilumina; deja que entre la luz, esta es reparadora y revitalizante. Cada punto de luz simboliza el sol, imprescindible para la vida y básica en las emociones y el estado de ánimo de las personas en el hogar. La iluminación general debe ser equilibrada de modo que no haya zonas de oscuridad, pero tampoco zonas con excesiva iluminación.   Este equilibrio luminoso hace que las emociones en la casa estén equilibradas.  Usa bombillas de luz cálida, de un tono más amarillo en lugar de bombillas de luz blanca, la cual, resulta más fría.
  • No descuides tu puerta de entrada: Es el sitio por donde entra la energía; debe abrir y cerrar perfectamente, la llave debe girar por completo para abrir y cerrar sin esfuerzo, la apertura de la puerta no debe tropezar con muebles o cosas que haya dentro de la vivienda ni rozar el suelo o los laterales.  Atrévete a decorar tu puerta como más te guste. Asegúrate de que el número de tu casa está visible y bien colocado y que tu timbre funciona perfectamente; escoge un felpudo bonito que invite a entrar las buenas energías.
  • Pon atención a que tus espejos; nunca estén colocados en frente de puertas o de camas, ya que se consideran dispersores de la energía. En cualquier otro lugar, asegúrate de que reflejan cosas bonitas.
  • Observa los cuadros de tu casa; son representaciones simbólicas de ciertos mensajes como, por ejemplo; sacrificio, abundancia, poder, quietud, miedo o alegría, entre muchos otros. Selecciona cuál es coherente con la actitud que quieres tener en tu vida.
  • Usa en la medida de lo posible, materiales naturales como la piedra o la madera, lo cual permite acercarnos a la conexión con la naturaleza de la que todos provenimos.
  • Pon plantas en tu vida, aportan color, buen olor, energía y vitalidad, asegúrate de cuidarlas y mantenerlas sanas evitando que se marchiten
  • Impregna tu casa con el olor que más te guste, el incienso es un buen aliado. La liberación de aromas naturales en un espacio a través de la quema de incienso invoca campos de energía sutil que determinan una buena calidad del Chi.
  • Ventila; el aire en lugares cerrados se estanca, la vida es igual a “movimiento”, lo que se mueve está vivo, lo que permanece inmóvil se deteriora, por eso es importante ventilar al menos una hora por día, aunque haga frío.

A continuación, te ofrecemos unos trucos específicos para cada espacio de tu casa:

Feng Shui en tu casa

Recibidor

  • Entrar con buen pie a casa, es importante, la puerta de entrada es por donde entra la energía, y debe estar especialmente limpio y despejado. Ser funcional y acogedor.
Recibidor Feng Shui

Sala de estar

  • Las mesas redondas propician la buena comunicación entre la familia.
  • Evita, en la medida de lo posible, los muebles con esquinas prominentes.

Los sofás no han de estar enfrentados sino colocados en forma de L, y nunca de espaldas a la puerta.

Sala de estar Feng Shui

Dormitorio

  • La cama no ha de colocarse frente a la puerta.
  • Evita colgar objetos pesados sobre la cama, esto puede producir sensación de inseguridad.
  • Asegúrate de que tienes un buen cabecero que sobrepasa ampliamente tu cabeza para lograr aumentar la sensación de estabilidad.
  • Las mesillas que queden más altas de la altura de la cama no son recomendables.
  • No tengas la zona de trabajo o papeleo en la habitación, así como evita también tener aparatos para realizar ejercicio. Sin embargo, una butaca o chaiselonge para leer es bien recibida.
Dormitorio Feng Shui

Cocina

  • Mantenla limpia y organizada.
  • Si el fregadero y la vitrocerámica se encuentran a menos de 60 cm, es conveniente poner en medio algún objeto que represente el elemento madera, esto puede ser: plantas verdes vivas y saludables, objetos de madera como tablas de corte, objetos de mimbre etc.

Coloca plantas aromáticas.

Cocina Feng Shui

Baño

  • Es recomendable añadir velas, flores y plantas.
  • Mantenerlo ventilado y con buenos puntos de luz, si es natural, mejor.

Deja siempre la puerta cerrada y fíjate en que no haya fugas de agua.

Baño Feng Shui

Conclusión

El feng shui es, sobre todo, asumir una determinada actitud ante la vida; el principio de correspondencia nos indica que: “Tal como es adentro, es afuera”; en función de cómo está mi relación con mi casa, tendré información de cómo me encuentro yo conmigo mismo.

Ponte a prueba; cuida tu casa y estarás cuidando de ti.

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